Sabemos que quieres pasarte al calzado respetuoso, pero no quieres hacerlo de cualquier manera. Estas sandalias de Flexinens están pensadas para que tu transición sea suave, segura y, sobre todo, muy cómoda.
Libertad real para tus dedos: Gracias a su horma ancha, tus dedos dejarán de estar amontonados y recuperarán su posición natural. ¡Se acabó el sentir los pies comprimidos al final del día!
Tú marcas el ajuste: Con su sistema de doble velcro, se adaptan a ti en un segundo. Da igual si tienes el empeine alto o el tobillo fino; estas sandalias no bailan, te acompañan.
Siente el suelo (pero con seguridad): Su suela plana y flexible te permite notar por dónde pisas, despertando los músculos de tus pies que llevaban demasiado tiempo dormidos.
Piel que mima: Están hechas de una piel tan suave que te olvidarás de las rozaduras. Son ligeras, son negras (combinan con todo) y tienen ese toque artesanal que se nota en cuanto las sacas de la caja.
Perfectas para: Tus paseos diarios, para ir a la oficina sin sufrir y para quienes buscan salud sin renunciar a la estética.